Política

Daniel Ortega sin masas en la plaza el 19, ganó una audiencia digital, ¿para qué?

Una estrategia notable, pero fracasó porque no hay libertad de expresión, ni para simpatizantes del régimen que no son militantes del partido rojinegro

Un grupo de disciplinados militantes sandinistas usando las redes sociales le salvaron la honra política a Daniel Ortega este 19 de Julio, cuando el gobernante de Nicaragua intentó celebrar el 41 aniversario de la revolución nicaragüense, afectado por la pandemia que asola al mundo y la crisis política que le mantiene inmovilizado desde abril de 2018.

Los militantes sandinistas, y fuertemente orteguistas, organizaron una estrategia de comunicación digital sencilla basada en la mención de múltiples etiquetas (hashtags) previamente diseñadas (entre ellas #41CuálEsLaConsigna y #VencemosVenceremos) que a punta de tuits y muchos retuits colocó la celebración del régimen Ortega-Murillo en lo más alto de las tendencias de las redes sociales de Nicaragua. La estrategia es sencilla sí, pero compleja a la vez, pues requirió la movilización de múltiples perfiles de usuarios que se mantuvieron activos durante la fecha celebrada.

Mientras, la gente que se opone a Ortega y exige la democratización del país organizó a su vez una acción política en las redes sociales, con la misma estrategia (hacer tendencia) y desunidos en su propósito, pero usando etiquetas variadas. Aún así consiguieron colocar dos de sus etiquetas en lo más alto de las tendencias de ese día: #SiempreSerá19DeAbril y #NuncaMás19DeJulio

SiempreSera19deAbril

Esta celebración digital de los orteguistas no viene de fácil y por eso tiene mucho mérito. En el tiempo que llevo estudiando las redes sociales y cómo las comunidades sociodigitales comunican la política en Nicaragua —diciembre 2018 a febrero 2020— se observa la bajísima participación de usuarios orteguistas cuando ocurrió la crisis de abril, también se evidencia el crecimiento lento, muy lento, pero sostenido, gracias a los talleres de capacitación que emprenden para enseñar la utilidad de las redes sociales para beneficio de su partido —el FSLN— y su causa. Y con esta acción política se observa un hito notable.

Antes analicé (aquí) cómo Ortega perdió la batalla de la opinión pública cuando perpetró la matanza debido al control informativo que ejerce sobre su gente, a su desprecio hacia las redes sociales, a su errado diagnóstico político y sobre todo, a su falta de credibilidad política.

Ahora, la realidad de aquel análisis permanece igual, pero ha cambiado que una parte del régimen mira con mejores ojos los canales de comunicación que representan las redes sociales, aunque todavía prefieran usarlas manipulando (como en esta estrategia) los algoritmos de las redes y no proponiendo una conversación política para convencer con su discurso y programa. Todavía usan las redes sociales de manera unidireccional.

¿Quién ganó este 19 de julio con la batalla de comunicación digital con etiquetas? Depende de los propósitos, pues eran distintos. Hice este breve ejercicio de análisis solo en la red social Twitter.

Análisis de #41CualEsLaConsigna

Los militantes orteguistas vienen de una sequía de comunicación política en redes sociales. Argumentan que tienen pocos aparatos digitales (teléfonos, ordenadores) y reconocen que no han sido apoyados por toda la militancia, sobre todo los adultos. Empezaron a crecer al comprender que las redes sociales son las que comunican más rápidamente, y empezaron a capacitarse en su uso. Aquí hubo un arduo trabajo para convencer y conseguir los permisos, pues es sabido que ninguna hoja política se mueve en los vientos del orteguismo sin la aprobación de arriba. Les he observado actuar a nivel básico (por ejemplo: seguime y te sigo) y a nivel medio (por ejemplo: creando sus propios contenidos visuales). Les he visto actuar (marzo 2019) moviendo la etiqueta de #ChávezVive con limitados resultados. Les miré cómo se apoyaron de los retuits que les proporcionó @ChalecosAmarillos hasta que esta cuenta les cortó diciendo que ellos apoyaban a los pueblos y no a sus gobernantes. He visto cómo Twitter les cierra sus cuentas, una, dos y hasta tres veces, también he visto cómo escupen a Twitter, pero vuelven a abrir sus nuevos perfiles de usuarios, a veces uno, a veces varios. Les he visto caminar por el desierto digital de la red buscando un oasis, hasta que lo encontraron.

Detectaron una fuente de agua cuando iniciaron la etapa de establecer alianzas con #ZurdaTeam (reúne militantes de partidos del Alba), se apoyaron fuertemente en la gran red venezolana que apoya a Nicolás Maduro, en la #Amlovers que como su etiqueta dice son adoradores del presidente mexicano AMLO, se han relacionado con los cubanos,  pero estos tienen una raquítica red, y en la del FMLN de El Salvador, que va de capa caída ante la irrupción de la potente red de Nayib Bukele.

Usuarios el 19 de julio 2020
Análisis de #41CuálEsLaConsigna18 – 20 de julio de 2020, por Mildred Largaespada, del blog 1001Tropicos. // Foto: Cortesía: Mildred Largaespada

A todas estas redes recurrieron para celebrar el 17 de julio, el día de la alegría, fecha cuando el dictador Somoza se fue del poder. (También analicé el hashtag #VencemosVenceremos). Y también tuvieron colaboración (aunque menor) de estas redes para los retuits de este 19 de julio. Aunque la mayor actividad de tuits y retuits para esta estrategia de comunicación provino de un trabajo de escritorio muy fuerte usando cuentas reales y falsas manipuladas por usuarios reales. Y, sobre todo, usando múltiples hashtags en cada tuit, de manera que con un solo tuit y algunos retuits los hashtags contaban como mención en el algoritmo de Twitter.

En la siguiente imagen se observa cómo operó la estrategia orteguista. La información se obtiene de la red social Twitter y la procesa el programa Socioviz, que también genera la visualización.

En la imagen se muestran las etiquetas relacionadas solo con la etiqueta que investigué: #41CuálEsLaConsigna. Todas las consignas (hashtags) no fueron emitidas originalmente ese día, sino que han venido publicándose desde hace varios días. Por ejemplo la etiqueta #Plomo19 es la usada por la militancia FSLN desde hace dos años.

41CualEsLaConsigna

La información más importante que se le puede extraer al gráfico es la que he señalado en el cuadrito oscuro: en su pico más alto de actividad la estrategia orteguista publicó 52 contenidos propagandísticos y fueron retuiteados 6 veces más. Es decir, estuvieron al menos 350 perfiles de usuarios activos retuiteando. Que también podrían ser 35 perfiles de usuario humanos con 10 cuentas falsas cada uno. También hay que tomar en cuenta que desde al 17 de julio la red de militantes estuvo activa de manera sostenida, lo que demuestra disciplina y compromiso hacia la estrategia.

Es un hito que merece destacarse puesto que las comunidades sociodigitales se han convertido en actores políticos y contribuyen a construir la opinión pública. En este caso, la red del FSLN aportó solo contenido propagandístico que podía entender solo quien simpatizara con ese partido, celebraron el mito del héroe-guerrillero-mártir-hombre, las imágenes de Ortega eran del archivo antiguo, el dictador Somoza aparecía tantas veces como Ortega y hubo mucha referencia romántica-sentimental hacia lo que significa “ser de izquierda, ser orteguista, ser sandinista”.

¿Para quién era todo este esfuerzo?

A pesar del esfuerzo desplegado, la estrategia tuvo un enorme fallo, que en términos de comunicación política se puede calificar de fracaso, pues toda esa información no la miró Nicaragua. Ocurre que la red orteguista está excluida de la conversación digital. Los usuarios orteguistas están bloqueados por la mayoría de la gente debido a su comportamiento intimidante y amenazante. Los militantes orteguistas en redes sociales no tienen público más allá de los mismos orteguistas pues son conocidos como “los paramilitares de las redes”, que abiertamente parasitan los tuits publicando mensajes con contenido soez, grotesco, imágenes de órganos sexuales masculinos de todos los tamaños, reclamando que su información sea tomada en cuenta bajo amenaza de muerte.

Así que la información solo fue para ellos y ellas. Fue una acción de comunicación política ensimismada. No es un objetivo menor, puesto que su propósito es hacer creer y consolidar la red orteguista para que esté preparada para unas hipotéticas elecciones presidenciales.

La estrategia orteguista fue notable dentro de los objetivos que se plantearon: utilizar Twitter a su favor para incidir en aquellas personas (cada vez menos) que creen que la analítica cuantitativa de esta red social es infalible, que creen que muchos seguidores es equivalente a influencia real.

Los resultados también pierden potencia cuando se descubre que es una acción de comunicación digital artificial, organizada para convertir las etiquetas previamente elaboradas por el partido (Rosario Murillo las mencionó todas en su discurso del 19 de julio, habló en idioma hashtag) en tendencias y con esto hacer creer que “las calles y las redes son suyas”. Esta artificialidad evidente le rebaja los colores al hito.

La estrategia de la militancia orteguista se vio limitada por el mismo fenómeno que afecta a la sociedad nicaragüense: no hay libertad de expresión en el país, y tampoco la hay para los simpatizantes del régimen que no son militantes del partido rojinegro y que no entraron a participar en la celebración digital.

*Más en Twitter: @1001tropicos Periodista nicaragüense radicada en España. Especialista en teoría y métodos de investigación de la comunicación social. Autora del Blog 1001 Trópicos.

 

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