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Padre Román y madres de reos políticos rescatados tras nueve días de cerco policial

Las personas que permanecieron encerradas en el templo cercado por policías fueron trasladadas a un hospital para valorar su salud

Una delegación de la Iglesia católica junto a la Cruz Roja llegó a la iglesia San Miguel, en Masaya, donde familiares de presos políticos y el sacerdote Edwin Román, permanecieron nueve días cercados por policías, después de que las madres y familiares iniciaran una huelga de hambre, para liberarlos del asedio policial y trasladarlos a un hospital para su valoración médica, pues la mayoría empezaba a padecer afectaciones en su salud.

“La huelga de hambre se suspende por el estado de salud de ellos”, declaró uno de los familiares de las madres de presos políticos que iniciaron el ayuno voluntario desde el pasado 14 de noviembre para exigir la liberación de sus familiares prisioneros políticos de la dictadura Ortega-Murillo.

Las personas encerradas fueron trasladadas al hospital metropolitano Vivian Pellas para ser revisados, por las afectaciones que podrían sufrir tras pasar nueve días sin ingerir alimentos y casi sin agua, pues la Policía de la dictadura impidió la ayuda humanitaria para los manifestantes, que incluía agua, suero y medicamentos.

La evacuación fue posible por la mediación del cardenal Leopoldo Brenes, el nuncio apostólico, Waldemar Stanislaw Sommertag, y la Cruz Roja Internacional, ante la dictadura de Daniel Ortega.

Por la mañana, la Policía impidió un segundo intento de grupos civiles por llevar agua, suero, insulina y alimentos a la parroquia San Miguel, a la que el Gobierno cortó el suministro de agua y energía desde el primer día de huelga, además de mantenerla cercada por decenas de agentes policiales armados.

La Policía y turbas orteguistas obstaculizaron el acceso a los medios de comunicación a la evacuación de los manifestantes.

El rescate se logró concretar el mismo día que la Policía volvió a impedir la entrega de ayuda humanitaria de parte de familiares de los últimos presos políticos del régimen: 16 jóvenes que intentaron llevar ayuda humanitaria a las madres y el sacerdote Edwin Román, junto a miembros de la Alianza Cívica y la Unidad Nacional.

También ocurre tras la presentación del informe de la Comisión de Alto Nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA) que emplazó a la dictadura de Ortega, al confirmar que “altera el orden democrático”, y que se discutiría la próxima semana en el Consejo Permanente.

¿Quiénes eran?

Una de las ciudadanas que se encontraba dentro del templo es Karen Lacayo, hermana del preso político Edward Lacayo, mejor conocido como “La Loba de Monimbó”, quien fue capturado por civiles encapuchados el 15 de marzo en El Ostional, Rivas, cuando pretendía cruzar hacia Costa Rica, huyendo de la dictadura Ortega-Murillo.

En San Miguel también se encontraba Luisa Guevara y Martha Alvarado, esposa y madre del preso político Melkissedex López, a quien la dictadura le imputa un delito de robo agravado.

Heysell Palacios, hermana de Denis Javier Palacios, quien fue detenido el 23 de julio de 2019, luego de presentarse voluntariamente a una cita en la delegación policial de Masaya también estuvo durante nueve días en huelga de hambre.

Además, permaneció encerradaba bajo el encierro policial, Diana Lacayo, la madre de el preso político Scannierth Merlo Lacayo, quien se encuentra preso desde el seis de noviembre del año pasado.

También estuvieron en huelga de hambre: Flor Vargas, esposa de Fausto Ruiz, detenido el 19 de febrero de 2019 Suleika Sánchez, esposa de Virgany Zavala, detenido desde el 31 de julio de 2018.

En la iglesia permanecieron encerrados también otras siete personas, como la defensora de los presos políticos, Yonarqui Martínez, el periodista de Masaya, Marvin Powel, doña Flor Ramírez conocida cariñosamente como la señora del huipil; además de otros familiares y exreos del régimen orteguista.

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