Nación

Ninguno de los dos jóvenes detenidos han sido presentados todavía

Padres de Amaya y Yubrank: Ya paren la cacería de jóvenes

“¿Van a seguir persiguiendo a la juventud? ¿Quiénes vamos a quedar en este país? ¿Los matones a sueldo que están pagando?", reclama madre de Amaya



Amaya Coppens, detenida este lunes por la Policía y paramilitares, nunca estuvo de acuerdo con la represión estudiantil dentro de la UNAN-León. Durante los cuatro años de estudio en Medicina que cursó en ese recinto, observó una y otra vez cómo los dirigentes del Centro Universitario de la Universidad Nacional (CUUN), amenazaban a los estudiantes con quitarles las becas sino asistían a las actividades del Gobierno.

Desde el pasado 18 de abril, Coppens se involucró en el resurgimiento estudiantil que lucha por recuperar la autonomía universitaria y que exige la salida del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo. A pesar de conocer el riesgo que significaba estar al frente del Movimiento 19 de Abril en León, la muchacha de ojos claros, cabello risado y rostro infantil, nunca quiso abandonar a sus compañeros de lucha.

Coppens fue capturada el pasado lunes diez de septiembre en León a eso de las 6:30 de la tarde por fuerzas combinadas de paramilitares y policías. Su madre Tamara Zamora, al enterarse de la detención ilegal, viajó desde Estelí a Managua, específicamente a El Chipote, donde le dijeron que estaba su hija.

“Vine temprano a Managua. Nos confirmaron que están en El Chipote, pero antes de eso, no sabíamos nada. Es parte de la crueldad del Gobierno, que secuestran a los hijos y luego uno queda en la incertidumbre de saber dónde están o qué les están haciendo. Es un momento de terror y de miedo. Es muy duro”, dijo Zamora en una entrevista en el programa de televisión Esta Noche.

Tamara Zamora
Tamara Zamora, madre de Amaya Coppens, durante una denuncia en el Cenidh. Carlos Herrera | Confidencial

Yubrank Suazo, líder del Movimiento 19 de Abril en Masaya, también fue capturado este lunes por fuerzas combinadas en Chichigalpa, Chinandega. Su padre Wilfredo Suazo, relató que amigos de su hijo le expresaron que fue detenido a eso de las nueve de la mañana, al salir de la casa de seguridad en la que se encontraba.

“Mi hijo no estaba con nosotros. Estaba en una casa de seguridad. Hoy que fuimos a El Chipote, nos dijeron que se encuentra en ese lugar. Nosotros pedimos al Gobierno que respete la vida y la integridad física y psicológica de ellos.Todos son unos muchachos admirables que por tener amor, honor, dignidad, se han metido a una lucha cívica, pacífica, a sabiendas de los grandes retos pero con la firme convicción de que aman su patria”, aseguró Suazo.

Cacería a los jóvenes

Coppens tiene nacionalidad belga y en su país los medios de comunicación han informado a detalle la situación de la joven estudiante de medicina. Según Zamora, ya hubo un contacto con la embajada de ese país en Panamá, con la Unión Europea y grupos de solidaridad con Nicaragua. La noticia de la captura ilegal de Amaya es todo un acontecimiento fuera de América.

Zamora consideró que en Nicaragua se está persiguiendo, enjuiciando y criminalizando a los jóvenes. También cuestionó la visión del Gobierno del presidente Ortega y de los cuadros aliados al régimen.

“¿Cuál es la visión que tienen? ¿Van a seguir persiguiendo a la juventud? ¿Quiénes vamos a quedar en este país? ¿Los matones a sueldo que están pagando? ¿Qué quieren? ¿Exterminar a Nicaragua por completo? Porque los jóvenes que tienen presos son los que deberían estar en nuestros puestos, ayudando a que el país avance”, dijo la madre de Coppens.

Zamora manifestó que hasta ahora la visión de los gobernantes nicaragüenses es de “exterminar y tomar venganza” hacia los jóvenes que con valentía y coraje han dicho lo que piensan.

“Hago retrospectiva desde mi propia experiencia. Yo viví la década de los 80. Una época bien corta. Era joven como mi hija. Tuvimos la oportunidad de estudiar con una mentalidad más abierta, de conocer el mundo, de ver las injusticias y luchar contra las injusticias. Nuestros hijos adoptaron ese aprendizaje que tuvimos, pero ahora el Gobierno los tiene presos”, lamentó Zamora.

“Es aberrante que todos estos recursos, que obtuvimos gracias a la revolución, hoy traten de aplastarlos. Es aberrante porque ese resultado fue producto de ese momento histórico de Nicaragua”, agregó Zamora.

Yubrank Suazo, el pasado 18 de junio en Masaya. Carlos Herrera | CONFIDENCIAL.

Para Suazo, la crisis en Nicaragua explotó como un volcán, y lo que empujó a los jóvenes a defender su país “fue el amor y la moral hacia la patria”. Esto, según el padre de Yubrank, desembocó en una revolución pacífica liderada por la juventud que lucha por la libertad y no por prebendas.

“¿Cómo es posible que traten de cercenar a Nicaragua de sus mejores valores?”, cuestionó Suazo.

Zamora descartó que la salida de esta crisis sea armada, y manifestó que todavía tiene esperanza en que la salida sea pacífica, pues el pueblo nicaragüense ya “vivió un espacio de paz y nadie quiere regresar a la guerra”.

“Yo creo que el camino debe ser la vía cívica, hay que seguir levantando las voces. No estoy de acuerdo con la gente que dice que mientras no te metás con nada, vos no tenés problemas. Creo que aquí todos tenemos el problema. Hay que reflexionar y ver esta realidad. Porque hoy puede ser por nosotros, pero mañana va a ser por los demás. Si dejamos que esto se siga volviendo más violento, todo el mundo va a ser víctima de la violencia tarde o temprano”, finalizó Zamora.