Nación

Los rodearon y dispararon al aire para intimidarlos

Policía avisó a los paramilitares que asaltaron a los periodistas

Periodismo Nicaragua

"En cuestión de minutos llegaron a bordo de una camioneta a intimidarnos”, narra Leticia Gaitán, periodista agredida y asaltada de 100% Noticias



Un grupo de paramilitares golpearon y robaron a dos equipos de prensa que pretendían realizar una cobertura a los hechos violentos que ocurrieron el pasado martes 19 de junio en Ticuantepe y Masaya. Los encapuchados rodearon a las periodistas Leticia Gaitán, de 100% Noticias, y Daliana Ocaña y Luis Alemán, de Canal 12, y los amenazaron con armas de alto calibre.

Gaitán narró en el programa televisivo Esta Noche, que junto a Ocaña se puso de acuerdo para realizar el recorrido, saliendo desde la gasolinera Puma de Movistar hasta Ticuantepe y luego Masaya. Sin embargo, cuando llegaron al kilómetro 13 de la carretera hacia a Masaya, decidieron hacer una parada para sondear el terreno.

“Nosotros vimos varios contingentes de la Policía Nacional desplazados. Y señalamos que fueron ellos quienes avisaron a los paramilitares, porque en cuestión de minutos llegaron a bordo de una camioneta a intimidarnos”, afirmó Gaitán.

Ocaña expresó que a bordo de la camioneta iban diez encapuchados. Hicieron varios disparos al aire para intimidarlos, y luego les ordenaron a todos que se tiraran al asfalto. Acto seguido comenzaron a requisarlos y robarles sus pertenencias.

“Se llevaron todo. Yo traté de ver lo que estaban haciendo pero uno de ellos me pegó dos patadas. Y nos apuntaban a todos con las armas que andaban. Nos dijeron que pusiéramos las manos donde ellos pudieran verlas”, continuó Alemán.

A Gaitán le increparon que no era tan “huevoncita (valiente) como cuando hacía entrevistas”. La periodista de 100% Noticias había increpado al canciller Denis Moncada, sobre el asesinato de seis personas que murieron calcinadas en un incendio en el barrio Carlos Marx, en Managua, provocado por paramilitares y policías, según detalló Cinthia López, una de las sobrevivientes.

“Entonces uno de ellos le dijo al otro que yo había sido la hija de tal, que le había faltado el respeto al jefe”, aseguró Gaitán.

“Pensé que íbamos a morir”

Durante esa media hora que las periodistas y los camarógrafos estuvieron boca abajo sobre el asfalto de la carretera, las amenazas sicológicas fueron constantes. Ocaña llegó a pensar que podían quemarlos junto a los vehículos.

“Cuando ves personas armadas, y con todo lo que esta gente ha hecho, es lo que pensás. Entramos en tensión cuando uno de ellos llamó, parece que a su jefe, y le dijo que le tenía un regalo, y cuando le preguntó qué iban a hacer con nosotros. Creí que no nos iban a dejar salir con vida”, insistió Ocaña, quien no alcanzó a escuchar con quien se estaban comunicando.

Cuando los encapuchados terminaron de saquear los vehículos se cuestionaron si se iban a llevar los vehículos o no. “Uno dijo que no porque los carros estaban rotulados y se iban a dar color. Entonces se fueron y cuando iban ya largo, nos montamos y nos fuimos del lugar”, dijo Alemán.

Ocaña explicó que los paramilitares los acusaban de decir mentiras en los noticieros. También percibió que los encapuchados actuaron bajo el amparo de la Policía Nacional, pues a pesar del despliegue policial en la carretera a Masaya, los agentes nunca llegaron a auxiliarlos.

“Los vehículos de las personas particulares que pasaban, si grababan, los amenazaban. Estábamos manos arriba y nadie nos defendió de ellos”, agregó Alemán.

Riesgos contra periodistas han incrementado

El pasado 18 de abril, el primer día de protesta, un equipo de 100% Noticias, integrado por Gaitán, sufrió el robo de una cámara de video. Para la periodista las situaciones de agresión a los periodistas ha empeorado, pues  al inicio las amenazas eran con palos y piedras, pero ahora son con armas de guerra.

Para Ocaña no existen garantías de seguridad para los periodistas en la actualidad. “Hemos estado en los enfrentamientos y lo que observamos es que la Policía Nacional protege a los paramilitares. Nunca pensé que ejercer el periodismo en Nicaragua fuera sinónimo de poner en riesgo nuestras vidas”, consideró.

Tanto Ocaña como Alemán interpondrán la denuncia del robo en la estación correspondiente, aunque eso signifique perder el tiempo y que “no resuelvan nada”. En el caso de Gaitán, no realizará esta acción, pues la última vez que les robaron, las autoridades no hicieron “absolutamente nada” para resolver el caso y ni copia de la denuncia les entregaron.

Gaitán criticó la nula participación del Colegio de Periodistas en Nicaragua, pues si “hubiera voluntad de apoyarnos lo veríamos. Aquí nos acuerpamos entre nosotros”.

“Nadie ha salido a dar la cara, a decir que apoyamos a este o a tal periodista que se encuentra en esta condición”, indicó Ocaña.