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Qué encontrarás en el Museo de la Memoria de las Madres de Abril

Los mazos del tambor de Richard Pavón; el traje de monaguillo de Sandor Dolmus; la pañoleta de Jonathan Morazán; la cotona de Gerald Vásquez y más

La cédula de identidad de Richard Pavón, asesinado en Tipitapa, el 19 de abril de 2018 y el par de mazos que utilizaba para tocar en la comparsa “Alegría por la vida”, destacan sobre un conjunto de adoquines colocados cuidadosamente en el Museo de la Memoria contra la Impunidad, inaugurado en una sala del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA), de la Universidad Centroamericana (UCA).  Richard es el primero de los más de 325 asesinados por la represión orteguista contra la Rebelión de Abril. Tenía 17 años y fue asesinado de nueve balazos.

Estos objetos de Richard son parte de la exhibición temporal museo inaugurado este lunes por la Asociación de Madres de Abril (AMA), que reúne a familiares de los asesinados y con este museo para no olvidar busca dignificar a las víctimas de la dictadura Ortega Murillo y honrar su memoria, contrastando la narrativa oficial que criminaliza a las personas que murieron protestando durante el año 2018.

Richard Pavón Bermúdez tenía 17 años cuando fue asesinado por grupos de choque y policías en municipio de Tipitapa. Carlos Herrera | Confidencial

La sotana roja de Sandor Dolmus, asesinado en León el 14 de junio de 2018, hace un gran contraste con las paredes blancas del IHNCA. El traje del monaguillo de 15 años que quería ser predicador luce impecable, su familia lo conservó con mucho amor y durante un mes estará en exhibición. El objetivo es “contar la verdad” de quiénes eran las víctimas de la represión, mostrar “qué les sucedió y fortalecer la demanda de justicia”, explicó Emilia Yang Rappaccioli, directora del museo.

Sandor era un muchacho “alegre, pero solitario”, dice la información escrita junto a su traje. Y en una biografía suya, su madre Socorro Dolmus explica que “él escogía a sus amistades y le gustaba pasar mucho tiempo en su cuarto haciendo ejercicio o leyendo textos religiosos y sobre la virgen”. Al adolescente también le gustaba la fotografía “tenía un amigo de León que es periodista y Sandor le ayudaba a tomar las fotos cuando había actividades en el colegio o en la iglesia”. Le gustaba el béisbol y también participaba en la banda de guerra de su colegio.

Los objetos de Sandor Dolmus también forman parte del Museo de la Memoria contra la Impunidad. Carlos Herrera | Confidencial

La imagen de Marcelo Mayorga asesinado, el 19 de junio de 2018, con una tiradora en la mano le dio la vuelta al mundo. Marcelo fue asesinado durante la Operación Limpieza en Masaya y su arma artesanal forma parte de la colección de artículos que están expuestos en el IHNCA, quienes se acercan a observar recuerdan los gritos de su viuda Auxiliadora Cardoze, quien se enteró de la muerte de su esposo porque alguien subió a las redes sociales una foto de un hombre tendido en la calle y ella lo reconoció.

En la biografía de Marcelo, su viuda relata: “Cuando vi que era él, grité y me desmayé. Después busqué como salir para ir a recuperar el cuerpo. Una vecina me acompañó y con un pañal amarrado en un palito como bandera blanca salimos a la calle”.

Marcelo tenía 40 años y era devoto de San Jerónimo. Todos los años participaba activamente en las festividades religiosas y ayudaba a cargar al Santo en las procesiones. Había formado un hogar junto a Auxiliadora Cardoze y sus hijos Marcelo, de 18 años, y Ricardo, de 10. “Su papel de padre era más importante que todo lo demás”, dice su biografía.

La tiradora de Marcelo Mayorga es parte de los artículos que están en exhibición en el IHNCA. Carlos Herrera | Confidencial.

La cotona de Gerald Vásquez, el bailarín de las trincheras, también forma parte de la colección de artículos que están en el Museo de la Memoria contra la Impunidad. Su madre, Susana López, explica que el museo es parte del proceso de construcción de la memoria histórica “para que la gente no se olvide” del sacrificio de estos jóvenes.

La cotona de Gerald Vásquez forma parte de la colección de artículos del Museo de la Memoria contra la Impunidad.Carlos Herrera | Confidencial

Gerald tenía 20 años y fue asesinado por paramilitares el 13 de julio de 2018. Cursaba el tercer año de la carrera de Técnico Superior en Construcción en la UNAN-Managua.  Además de sus estudios universitarios, Gerald bailaba folklore desde que tenía cinco años. “El folklore era su pasión y siempre salía bailando en las actividades. Era profesor de baile folklórico”, dice su biografía.

Una exhibición de fotografías en blanco y negro recuerda a las víctimas de la represión estatal. Carlos Herrera | Confidencial

En el museo también se encuentran decenas de fotografías de las víctimas y de sus familiares que demandan “verdad, justicia, reparación y no repetición”.  La entrada no tiene ningún costo y pueden apreciarla los miembros de la comunidad UCA y las personas ajenas a esa universidad pueden visitar el museo virtual a través de www.museodelamemorianicaragua.org o bien hacer una cita para ingresar al IHNCA.

El Museo de la Memoria contra la Impunidad incluye objetos personales de las víctimas y testimonios de los sus familiares. Carlos Herrera | Confidencial

Además, se encuentra disponible una serie de mapas elaborados por las madres de las víctimas, quienes muestran a los asistentes el lugar donde fueron asesinados sus hijos, el día en que ocurrieron los hechos y explica cómo sucedieron.

El Museo de la Memoria contra la Impunidad incluye objetos personales de las víctimas y testimonios de los sus familiares. En la foto (de pie), Josefa Meza, madre de Jonathan Morazán Meza, asesinado el 30 de mayo de 2018. Carlos Herrera | Confidencial

Francys Valdivia, presidenta de la Asociación Madres de Abril, enfatizó que el museo es un “primer esfuerzo de memoria colectiva que recoge nuestras voces para visibilizarlas y hacerlas públicas”.  Destacó además que los familiares de las víctimas continúan demandando justicia “aún bajo la represión y la persecución de la dictadura Ortega Murillo, lo que demuestra nuestra inquebrantable voluntad, que, a pesar de tanto dolor, hacemos más fuerte que nunca el compromiso con la libertad, justicia y democracias”.

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez Mercado destacó que la construcción de la memoria históricas es primordial para la no repetición. Carlos Herrera | Confidencial

El escritor nicaragüense, Sergio Ramírez Mercado, destacó que la construcción de la memoria histórica es parte del principio de “no repetición”, pero enfatizó que la no repetición sólo se consigue con mejor educación y una cultura democrática.

El museo “fue creado con un enfoque participativo en el que los y las miembros de Asociación Madres de Abril (AMA), en su condición de sujetos de derechos, han asumido un papel activo en el diseño, recopilación de información y presentación del museo”, describe el sitio web. “Este museo —continúa— es el aporte de AMA en la construcción activa de la memoria de sus familiares, en la defensa de los derechos humanos y la reconstrucción del Estado de Derecho”.

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