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Se desploma confianza en Ejército y Policía

Latinobarómetro: Gobierno de Ortega cayó del 67% de aprobación en 2017, al 23% en 2018. Iglesia (69%) y medios (46%) son las instituciones más creíbles



El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha obtenido su peor nota en respaldo, tras la brutal represión a las masivas protestas ciudadanas que estallaron en abril, al caer 44 puntos porcentuales respecto a su aprobación ciudadana en 2017, según el Informe Latinobarómetro 2018, que analiza el desarrollo de la democracia, la economía y la sociedad en 18 países de la región.

Apenas el año pasado, Nicaragua era el país de toda Latinoamérica que mostraba más respaldo a su Gobierno, con un 67%. Ahora, tras la represión que ha dejado al menos 325 muertos confirmados, más de 3000 heridos, decenas de desaparecidos y más de 600 presos políticos, el apoyo se ha desplomado a un 23%.

En paralelo, el estudio que se basa en entrevistas cara a cara a 20 204 ciudadanos de toda la región, muestra —en el caso de Nicaragua— un incremento de once puntos en el apoyo a la democracia. En 2017, el apoyo fue de un 40% y ahora se ha elevado al 51%. La nota se ubica por encima de los últimos cinco años registrados, cuando el apoyo a la democracia venía cayendo desde que en 2010 alcanzó  un pico del 58%.

Nicaragua, además, se ubica entre los países de la región que menos preferirían un régimen autoritario frente a uno democrático. En países sometidos a gobiernos autoritarios o que han vivido conflictos armados, la mayoría rechaza la opción por el autoritarismo. En Venezuela, por ejemplo, solo un 6% preferiría un gobierno autoritario, seguido de Honduras, Nicaragua y Colombia, que empatan en un 10%.

La “politización” del apoyo a la democracia

Latinobarómetro destaca que Nicaragua y Venezuela tienen resultados “sorprendentes”, debido a que en ambos países se declara un menor apoyo al autoritarismo y, en paralelo, un alto apoyo a la democracia.

“Con una de las dictaduras y revolución más prolongadas de la región, Nicaragua es una excepción en el contexto regional. Hoy está nuevamente siéndolo”, valora el estudio, tras resaltar el apoyo del 51% a la democracia, contra el 10% de preferencia por un régimen autoritario. El apoyo de los nicaragüenses a la democracia incluso se ubica por encima del promedio regional de apoyo, cifrado en un 48%.

“Se produce una politización del apoyo a la democracia. Mientras en 2017 un 67% apoyaba al Gobierno, en 2018 cae a 23%. El 77% de los que no aprueban el Gobierno apoyan la democracia, mientras el año pasado, el 67% de los aprobaban el Gobierno apoyaban la democracia”, compara el estudio.

El informe explica que “tenemos un concepto de democracia totalmente politizada en el fuego entre el Gobierno y la oposición, donde los que apoyan a la democracia en 2018 se han trasladado a la oposición, claramente transformando el apoyo en una demanda”.

“Esto —valora el estudio— es un buen síntoma para Nicaragua”.

Se desploma confianza en Ejército

Al igual que el respaldo al régimen de Ortega y Murillo, la confianza de los nicaragüenses en el Ejército y la Policía Nacional se ha desplomado.

La Policía se ha oficializado como el instrumento represivo del régimen, actuando junto a grupos paramilitares con los que codo a codo sembró la muerte y el terror en una sangrienta “Operación Limpieza”, seguida de una persecución política sin precedentes en la historia reciente, que ha encarcelado a más de 600 ciudadanos y ha establecido un estado policial de facto. El Ejército, por su parte, ha sido cuestionado por su silencio y complicidad.

En 2017, un 45% de los nicaragüenses declaraba confianza en el Ejército de Nicaragua, bastante por encima del 36% de la confianza en la Policía Nacional, más expuesta a los reclamos cotidianos de los ciudadanos.

Este año, sin embargo, la confianza hacia ambas instituciones cae varios puntos. La confianza en el Ejército cayó a un 22%, y en la Policía hasta un 21%. De tal manera que apenas dos de cada diez nicaragüenses confían es estas.

Igualmente, solo el 15% de los nicaragüenses confía en las autoridades del Poder Judicial, una mala nota que solo supera un poco El Salvador, con un 14%.

También en Nicaragua, solo un 15% tiene alguna confianza en la Asamblea Nacional, controlada igual por el orteguismo; un 14% aún confía en el sistema electoral, y únicamente un 10% confía en los partidos políticos.

Iglesia y medios los más confiables

En la región más desconfiada del mundo, la mayoría de los ciudadanos aún cree en dos actores: la Iglesia y los medios de comunicación.

En momentos en que la Iglesia católica de Nicaragua ha jugado un papel protagónico en la crisis sociopolítica, al demandar el cese de la represión oficial y el desarme de paramilitares, y mediar en el ahora suspendido Diálogo Nacional, la confianza de los nicaragüenses en esta institución persiste.

Para la fecha del estudio, realizado entre 15 de junio y el dos de agosto, el Gobierno de Ortega y Murillo ya había puesto en marcha la campaña de desprestigio contra la Iglesia católica, que ha incluido señalamientos de ser asesinos y golpistas contra varios sacerdotes y el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez.

Sin embargo, Latinobatómetro registra que el 69% de los nicaragüenses (de mayoría católica) confían en la Iglesia.

Las instituciones privadas también se salvan de la alta desconfianza de los nicaragüenses, pues un 46% muestra confianza en los medios de comunicación. Igual hacia los bancos (43%), organizaciones no gubernamentales (44%), compañías nacionales (39%), compañías internacionales (40%), organismos multilaterales (38%), y un poco menos en los sindicatos (21%).

…Pero la democracia sigue menospreciada

El estudio también anota que en la región “la democracia tiene adeptos y no adeptos en grupos específicos de la población”. Esto indica que la democracia “está lejos de ser un asunto universal en la población en general”, lamenta.

Además, añade que “la valoración del estado de la democracia en el respectivo país no es alentador. Sólo un 5% de los ciudadanos dice que hay plena democracia”.

En Nicaragua, un 35% estima que en el país no hay democracia, ocupando el segundo lugar después de Venezuela, donde un 37% considera que en su país no la hay. Ambos puntajes, muestra el informe, duplican con creces el promedio de 14 puntos de toda la región.

El país donde solo un minoritario 4% estima que en su país no hay democracia es Costa Rica, seguido de Chile y Uruguay, ambos con un 6%.

La satisfacción con la democracia, no obstante, disminuye constantemente en la región, y Nicaragua tiene una de las caídas más abruptas.

En 2017, un 52% aseguraba estar satisfecho con la democracia, ubicándose como el segundo país más satisfecho de la región. Este año, la cifra ha caído 32 puntos, para ubicarse en un 20%. “El pueblo nicaragüense reaccionó rápidamente con demanda democrática”, reflexiona el estudio. “Los nicaragüenses están demandando libertad y democracia”, agrega.

Expectativas económicas

En lo económico, Latinobarómetro indica que la buena situación económica es escasa en la región y recuerda que viene cayendo de manera sistemática desde 2013, donde alcanzó un 25% para disminuir de manera constante y continua a 12% en 2018, es decir, menos de la mitad.

De toda la región, la peor perspectiva la tiene Venezuela, donde “no hay nadie (1% es estadísticamente no significativo) que diga que hay buena situación económica”, detalla el estudio. Nicaragua se ubica bastante cerca, con únicamente un 7% que percibe una buena situación económica.

Según el estudio, un 63% de los nicaragüenses afirma que sus ingresos no le alcanzan para cubrir sus necesidades básicas.

A futuro, las expectativas económicas están divididas: un 36% de los nicaragüenses considera que su situación económica y la de su familia será algo o mucho mejor que ahora, frente a un 32% que no tiene expectativas de mejora.