Nación

“Ser como soy”, un documental que retrata la lucha de tres mujeres transgénero

Joven documentalista narra los obstáculos que tres mujeres transgénero de Granada han tenido que superar para ser ellas mismas.

Lawren, Kendra y Alejandra han tenido una vida llena de prejuicios, discriminación y rechazo por su identidad de género. Y aunque no ha sido fácil, las tres cuentan lo que han padecido en el proceso de ser reconocidas como mujeres transgénero, en el documental “Ser como soy”, producido por la joven documentalista, Alicia Cano.

“Este es un tema que siempre me ha atraído. Es un tema del casi no sabía y por eso decidí investigarlo y visualizarlo (..) Pues, en Nicaragua, la comunidad LGTBI es muy marginada y para mí fue un reto entrar en sus casas, en sus vidas y conocer las historias de violencia que han vivido”, cuenta Cano, quien en 2017 recibió un reconocimiento por el corto documental “Memorias”, en el Festival Internacional de Cine Icaro.

En el documental, que dura 40 minutos y se desarrolla en Granada, las tres mujeres hablan en primera persona desde sus experiencias y dolores. La primera en aparecer es Lawren, de 25 años, quien ha destacado en concursos de belleza de la diversidad sexual y ha tenido que enfrentarse contra su familia por ser quién es.

“Cuando vos empezás este proceso, de quien esperás apoyo, es de tu familia porque es la que está siempre para vos y en mi caso no fue así. En vez de recibir apoyo, recibí rechazo. En ese tiempo yo no quería saber nada de nadie, no tenía ánimo de sonreír. No creía en nada, más que solamente en el poder de Dios”, cuenta en el documental, Lawren, quien fue expulsada de su casa debido a su identidad de género.

Las tres historias logran dimensionar el dolor que sufren las mujeres transgénero al ser rechazadas por personas cercanas a ella. Las oportunidades que les son negadas por identificarse con un género distinto y que las llevan a buscar otras formas de sobrevivir como le ocurrió de Alejandra, quien decidió dedicarse al trabajo sexual y ejerciéndolo ha recibido violencia física, psicológica y sexual por ser mujer trans.

El caso de Kendra, otra mujer trans, es parecido. Aunque ella sí recibió el apoyo de su mamá desde que asumió su identidad de género, ha sido rechazada, discriminada y se le han limitado las oportunidades laborales.

“Nosotros somos seres humanos. Sentimos, no somos de piedra. Y yo creo que esas personas (que no nos aceptan) les hace falta buscar como informarse sobre cómo somos nosotras, que la vida de nosotros no es tan fácil a como piensan, nadie siente los dolores, las angustias y los temores que vivimos”, reflexiona en el video.

Más sobre la documentalista

La producción de este documental es parte la forma de culminación de estudios de Alicia Cano, de 22 años. Ella es egresada de la Universidad Centroamericana, pero desde su adolescencia se ha inclinado en la producción audiovisual.

“Siempre me ha gustado el cine. Me intriga ver cómo era la producción de una película, ver qué hay detrás del producto final. Y cuando me tocó elegir una carrera opté por comunicación porque no hay una carrera de cinematografía, pero comencé a tomar cursos”, cuenta.

En la universidad, Cano realizó varios proyectos. Uno de ellos fue en 2017, cuando dirigió junto a otros compañeros de clases un corto documental que fue ganador del Festival Icaro y fue proyectado en Guatemala y El Salvador. Después se fue de intercambio a una universidad de Estados Unidos donde participó en la producción de una película y pudo aprender desde el proceso de casting hasta la producción final.

Al regresar estuvo un tiempo sin producir por la situación del país, pero este año encaminó su culminación de estudios en la realización de un documental que retrata las luchas de las mujeres transgénero. Según cuenta, la grabación de las entrevistas y recursos gráficos los realizó durante un mes y finalmente el 14 de junio pasado publicó el documental en YouTube, donde ha sido bien recibido por la conexión que los espectadores logran hacer con las historias de estas mujeres.

“Lo más duro de hacer este proyecto fue el primer acercamiento, porque ellas no me conocían bien, entonces fue como que estaban intentando abrirse, conocerme y contarme su historia de sufrimiento y de rechazo a la vez”, cuenta la documentalista, quien confiesa se siente contenta con el resultado final.

Más en Nación

Share via
Send this to a friend