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Policía crea su propia versión del ataque y llama "terroristas" a manifestantes

Un muerto por ataque paramilitar en marcha de Matagalpa

Marcha

Los manifestantes afirman que la lluvia de balas cayó desde la Alcaldía que controla Sadrach Zeledón, quien ha estado al frente de la represión



Ciudadanos de Matagalpa que marcharon este sábado exigiendo la liberación de los presos políticos del régimen Ortega Murillo fueron atacados por simpatizantes sandinistas que dispararon a la movilización pacífica desde dentro de la Alcaldía. La “lluvia de balas” cobró la vida de una persona e hirió al menos a dos pobladores.

La Policía Nacional informó a través de una nota de prensa que el fallecido es Lenín Mendiola, hijo de la dirigente campesina Benigna Mendiola. La institución policial afirmó en una nota de prensa que “los disparos con armas de fuego fueron realizados por terroristas que participaban en la marcha mientras se desplazaban frente a las oficinas de la Alcaldía Municipal de Matagalpa, impactando en la espalda a Lenín Mendiola, quien falleció posteriormente cuando era trasladado al Hospital”.

Sin embargo, dos personas que participaron en la marcha, que pidieron omitir sus nombres por temor a represalias, relataron que Mendiola no estaba frente a la Alcaldía, sino a una cuadra del lugar. Además que los disparos salieron desde la comuna, y no de otro sitio, tal y como describe la Policía.

Una ciudadana narró a CONFIDENCIAL que cuando la movilización pasó por la Alcaldía de esa ciudad, un grupo de simpatizantes sandinistas lanzaron improperios a los manifestantes. “Sacaron las fajas y las tenían enrolladas para pegarnos”, afirmó la pobladora.

Los simpatizantes y trabajadores de la Alcaldía comenzaron a gritarle a los manifestantes “Daniel se queda, Daniel se queda”. Los ciudadanos respondieron a la provocación con un tajante “Daniel se va”. La movilización no avanzó y estuvo por diez minutos en ese mismo sitio, debido al bloqueo que realizó un autobús urbano que pasó por el lugar.

Los ánimos se calentaron y algunos simpatizantes sandinistas arrojaron piedras y luego realizaron varios disparos al aire y contra la manifestación. “Empezamos a correr. Una señora pasó a la par de nosotros ensangrentada, vimos a otro que quedó tirado por la Alcaldía, creemos que por un balazo. Luego nos metimos a una tienda, esperamos un rato y seguimos caminando para buscar cómo salir de ese sitio”, narró la ciudadana.

Ciudadanos desarmados

El ataque de los simpatizantes sandinistas no fue respondido por los ciudadanos autoconvocados. “Nosotros no andábamos armas, ni piedras ni morteros, comenzamos a correr, nos cubrimos de las ráfagas de balas avanzando agachados detrás de los carros, fue horrible”, afirmó otro participante de la movilización.

Los disparos se escucharon por todas las calles aledañas. Algunos videos que circulan en las redes sociales, muestran cómo los ciudadanos huían del sitio para refugiarse. Otras imágenes muestran a estos simpatizantes sandinistas disparando contra la población.

El momento de terror culminó pasada la media hora. Las pocas personas que lograron permanecer en los alrededores continuaron marchando, aunque esta vez un poco más temerosas.

“Nos detuvimos en el colegio San Francisco y de repente otro alboroto; unos chavalos reconocieron a un policía infiltrado que nos filmaba y lo persiguieron, ahí nos quedamos y cantamos el himno para cerrar porque ya era mucho peligro y éramos pocos”, dijo la ciudadana autoconvocada.

Al terminar de cantar el himno nacional, desde una camioneta y una moto, paramilitares nuevamente pasaron por el colegio rafagueando a los presentes. Afortunadamente los vecinos de ese sector, abrieron las puertas de sus casas para resguardar a los ciudadanos.

La nota de prensa de la Policía afirma que un “equipo técnico se encuentra realizando las diligencias investigativas para el esclarecimiento de este asesinato, la búsqueda y captura de los criminales”.

“Yo no vi a ese señor en la manifestación. Tampoco con los de la Alcaldía. Eso que dice la Policía no es cierto. Nosotros no andábamos armas. Todas las balas vinieron desde la Alcaldía. Mataron al pobre señor y quieren culpar a otros”, refirió una de las manifestantes que estuvo en el ataque.

La Policía arrestó horas más tarde a Abdul Montoya y a Rogelio Martin Gámez Pineda. Y John Amort, ciudadano norteamericano.