Nación

En ciudades del Norte, campesinos fortalecen tranques en respuesta a ataques paramilitares

Tranques “continúan firmes”, pese a represión paramilitar

Tranque

Más de 156 tranques en todo el país siguen instalados, según representantes del movimiento campesino. "No nos van a desmovilizar", afirma Mairena



En Río Blanco, Matiguás y Matagalpa los tranques han sido recrudecidos: no hay pasada para nadie, excepto que sea una emergencia o para abastecedores de víveres. Los ciudadanos han tomado esta decisión luego del ataque a la ciudad de Masaya que ha dejado seis muertos y más de 40 heridos, según la Asociación pro Derechos Humanos (ANPDH).

Pese al hostigamiento de los antimotines y las fuerzas paramilitares, los líderes campesinos, Francisca Ramírez y Medardo Mairena, coincidieron que la mayoría de los tranques siguen activos.

“La represión ha afectado, tal vez, un 10% de los tranques”, calculó Ramírez. “El mapa sigue casi igual e, incluso, se han agregado tranques en lugares donde no había como Tecolostote”, agregó.

Mairena sostuvo que son alrededor de 156 tranques los que están activos, y los ubicados en la zona norte del país son los que han decidido recrudecer la protesta y cancelar el paso escalonado de vehículos luego de la represión a Masaya.

“Los tranques continuarán firmes. No nos vamos a desmovilizar porque hemos logrado mucho. Aunque el Gobierno lance una represión que vapulea a la población con balas y nosotros solo tengamos huleras, vamos a seguir organizados”, dijo Mairena.

Hay temor, pero afirman estar preparados

Los líderes campesinos aseguraron que hay temor de parte de la represión armada, pero sostuvieron que la organización de los tranques “está preparada”.

“La gente no va a dejar los tranques y la barricada mientras en este país no haya garantías de sobrevivir”, dijo Ramírez.

La mayoría de los tranques que han sido vulnerados por el régimen son los ubicados en el Pacífico, entre ellos los de El Crucero y Ticuantepe.

“Ortega ha atacado con violencia los tranques en los alrededores y carreteras de acceso a Managua porque se sintió personalmente acorralado y porque le tiene miedo al asedio total de la capital porque eso significaría su asfixia total. Sin embargo, fuera de esas zonas los tranques están fuertes y se han acrecentado”, dijo Mónica López Baltodano, de la articulación de movimientos sociales y sociedad civil.

También estima que el Gobierno ha golpeado fuerte a Masaya, porque se sintió asfixiado y con miedo frente a la posibilidad de una oleada de ciudades que proclamarán la instalación de un gobierno provisional.

Alertas en Carazo

Tras más de cinco horas de ataque de fuerzas antimotines anoche a la población que se mantiene en barricadas en Jinotepe y al menos tres ataques en Diriamba, la población de Carazo se mantiene alerta ante posibles enfrentamientos.

“Las campanas de las iglesias no dejan de sonar, por lo que la población solamente sale cuando hay luz y a hacer diligencias puntuales como ir de compras”, explica Juan Ramos, un conductor de moto que traslada a pasajeros durante varias horas al día.

La población ha levantado más barricadas en Diriamba, ciudad que ha vivido varios ataques como el de este mediodía que intentaba levantar los tranques de la vía principal de la ciudad.

”Atacaron sin importar que había gente en las calles haciendo compras, eran más de 15 policías en camionetas”, cuenta Gabriel Baldelomar. Sin embargo, la población salió a las calles a defenderse con piedras y morteros.

Desde que paramilitares controlan el sector de Las Esquinas, la población de esa ciudad ha optado por poner más barricadas. “La gente tiene más miedo de ser atacada y por eso busca como protegerse”, agrega Baldelomar.

Decenas de jóvenes se sumaron este miércoles a proteger Diriamba y Dolores ante la posible llegada de antimotines y fuerzas paramilitares.

Tensión en Jinotepe

“Después de Masaya, Jinotepe es la otra piedra en el zapato de la dictadura orteguista”, insiste uno de los líderes del tranque del Colegio San José.

En la ciudad, tras el primer ataque el pasado 12 de junio se han reforzado barricadas en las vías principales. Hay unas 300 barricadas por toda la ciudad, por lo que la mayoría de personas tienen que caminar largos trayectos para poder abastecerse.

Las instalaciones de la delegación del Instituto Nicaragüense del Seguro Social (INSS) amanecieron con largas filas de pensionados que reclamaban su pago y se encontraron con que se ha suspendido la atención hasta nuevo aviso. Un trabajador del INSS dijo que el problema es que por los tranques el dinero no ha sido enviado desde Managua porque lo mandan en cheques, en su mayoría.

Masaya cava trincheras para autodefensa

En Masaya, luego de la brutal represión orteguista para rescatar a un acorralado cuartel policial, la población comenzó a sustituir las tradicionales barricadas con nuevas trincheras.

En la calle principal del barrio Monimbó, que conduce de la placita hacia el parque central, la población cavó la tierra para seguir garantizando su autodefensa, después que las palas mecánicas destruyeran las barricadas y se llevarán parte de los adoquines con las cuales lo construían.
A pesar de que la delegación policial ha recuperado parte del territorio donde la población los mantenía acuartelados para evitar los ataques y dedicar folclóricas buenas noches al comisionado mayor Ramón Avellán, la población de Masaya, principalmente en el histórico barrio de Monimbó, continúa en resistencia ciudadana contra el Gobierno de Daniel Ortega.