Si la alcancía de los petrodólares venezolanos de Albanisa lucía hasta 2014 como un barril sin fondo, con una disponibilidad de recursos ilimitada, la estrategia empresarial del consorcio se manejaba como una “pulpería” en la que coexistían toda clase de proyectos de negocios al menudeo, pero sin ninguna racionalidad económica o lógica inversionista.

La cartera de proyectos incluía asuntos tan disímiles como una línea aérea, el cultivo de gusanos de seda, la siembra de algodón “peruano”, un matadero industrial, una empresa de telecomunicaciones con proyección regional, la crianza de cerdos en Cofradía, un hotel con fines turísticos promovido por Edén Pastora, una imprenta, una aseguradora, un rent a car, el autódromo de Managua, y mucho más.

En los 1,207 documentos en poder de Confidencial, se registran al menos sesenta y dos planes de negocios elaborados por la Dirección de Proyectos de Albanisa (DPA), la mayoría de los cuales nunca llegó a materializarse.

A finales del 2010, los administradores de Albanisa habían recibido casi US$1,180 millones en préstamos, en su mayoría otorgados por Petróleos de Venezuela, S.A., (Pdvsa), más una pequeña parte por cuenta del Bandes. Entre 2011 y 2014, los desembolsos promediaron entre 400 y 500 millones de dólares anuales, hasta acumular más de 3,500 millones de dólares a inicios de 2016.

La consigna que el consorcio de “nuevos ricos” orientó a sus técnicos y administradores era explorar todas las ideas de negocios posibles, para gastar a manos llenas los petrodólares de Venezuela. Y bajo el mando del vicepresidente de Albanisa, ingeniero Francisco “Chico” López, Albanisa se convirtió en una incubadora de negocios, a la entera disposición de la familia presidencial.

Alba Telecom

La noche del 19 de enero del 2012 el ingeniero Francisco López, en representación de ‘ALBA Telecom’, y Orlando Castillo, Director de Telcor, se reunieron durante un poco más de una hora con Anddy Chen, representante de la empresa china de telecomunicaciones Datang Mobile, en la que López pide las mejores condiciones financieras para crear una empresa de ese ramo que pudiera ofrecer el servicio un 7% más barato que la competencia.

Chen les dice que no se preocupen por dinero, porque China tiene US$4,500 millones disponibles para ese tipo de operación. Refiere además que Honduras pidió que se instalaran en ese país, pero que ellos prefieren que Nicaragua represente los intereses de China, y dice que “si se instala un solo sistema chino en toda la región las comunicaciones serían locales y más baratas, y lograrían dar mejor servicio que la competencia”. Quedan que López y Castillo visitarán China a finales de febrero.

Luego, el 16 de marzo de 2012, seis meses antes que Wang Jing apareciera por Nicaragua, personal de Albanisa preparó un estudio de factibilidad para la creación de lo que llamarían ALBA Telecom, en referencia a una empresa de telefonía celular y acceso a Internet, que en una primera fase instalaría 351 estaciones base en 83 ciudades para atender a una clientela potencial de 1.72 millones de usuarios de celular y 210,000 de internet.

El negocio sería posible gracias a un préstamo del EximBank de China por US$254.2 millones, a 8 años de plazo, con 2 años de gracia, y una tasa de interés del 4% anual. Albatel por su parte, aportaría otros US$106.3 millones. El estudio señalaba la posibilidad de generar una ganancia acumulada de US$322.9 millones, a lo largo de 10 años.
Para que el plan tuviera posibilidades de éxito, se requería que el BCIE se constituyera en garante ante el banco chino, y que Albanisa apareciera como socio.

Es posible que Wang Jing haya sido presentado a los hombres de Ortega durante el viaje a Pekín. Cuatro años después, Datang desapareció del radar de la fábrica de empresas de Albanisa, mientras que Xinwei y su marca Cootel, siguen intentando arrancar.

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Nicaragua Airways

Entre 2010 y 2011, un grupo de empresarios preparó las condiciones para fundar Air Nicaragua, una línea aérea de bandera nacional, pero en septiembre de 2011, un golpe de mesa cambió todos sus planes. La empresa ya no se llamaría ‘Air Nicaragua’, sino Nicaragua Airways. El proyecto ya no sería de ellos, sino de Albanisa, o más probablemente, de la pareja presidencial, siendo que cada vez que se reunían con Laureano Ortega Murillo, él aseguraba hablar en nombre de su padre o de su madre.

A partir de ese momento se aceleró el proceso, llegando a establecer una alianza con la italiana ‘Blue Panorama’, de tal forma que el 11 de julio de 2012 aterrizó en Managua el primer vuelo procedente de la Ciudad Eterna. Menos de cuatro meses después, el 31 de octubre, despegaba de Managua el último avión de regreso a Roma, y se acababa la aventura ítalo-nicaragüense, devenida en fracaso económico.

Antes, en junio de 2012, Albanisa había obtenido un préstamo de US$1.4 millones “para consolidar la alianza estratégica comercial con Blue Panorama”. Todavía el 24 de septiembre de ese mismo año, se planteaba redefinir los términos del acuerdo con la aerolínea italiana, y sustituirlo por otro en donde los costos y las ganancias se distribuyeran a partes iguales.

Para poder cumplir con su parte solicitan US$12 millones más, pero el 28 de septiembre, Luis Alberto Morales, gerente general del Fondo de Inversión Socio-Productivo ALBA Socialista, denegó la extensión porque “del flujo de efectivo proyectado… claramente resalta un rendimiento improbable de 179%”, lo que le llevaba a dudar de la capacidad de la empresa, para pagar el préstamo en menos de dos años.

Por eso mismo, Morales mencionaba la solicitud del vicepresidente López, que pedía medio millón de dólares más para “financiar operaciones deficitarias que surgen de una alianza estratégica con la compañía aérea italiana Blue Panorama”. Morales no le responde si los recursos se otorgarían o no.

En febrero de 2013, luego del fracaso del ‘joint venture’ con Blue Panorama, se retoma la intención de crear una aerolínea de bandera nacional, que llamarán ‘Aviación Nacional de Nicaragua, S.A.’ (Annsa), y sería conocida con el nombre comercial de Nicaragua Airways, definida como “una empresa de capital privado, con acciones al portador”. Se esperaba que Cuba, a través de Cubana de Aviación, ofreciera apoyo en formación de personal, soporte tecnológico, y documentación.

De inicio, estaba previsto comenzar a operar con dos aviones: un A-319 (que también podría prestar servicio como “avión ejecutivo de la Presidencia”) y un Embraer E120, para volar a La Habana (cobrando US$310), Ciudad de México (US$370), Toronto (US$480), y Montreal (US$490), a partir de noviembre del 2013, lo que requeriría de una inversión de otros US$4 millones.
Nicaragua Airways nunca voló.

El matadero
En enero del 2013, la jerarquía de Albanisa recibió un plan de negocios para instalar una planta procesadora de alimentos cárnicos en Mulukukú (Matagalpa) o La Esperanza (Región Autónoma del Atlántico Sur), para “fomentar la cadena productiva de la carne, desde la producción primaria, procesamiento, comercialización y distribución” dentro y fuera del país.

La planta, que sería operada por Albalinisa, generaría 237 empleos directos, y podría procesar 250 reses al día, con una inversión de US$24.3 millones. La meta era que lograra producir 18.3 millones de kilogramos de carne en su cuarto año de operación, cuando estabilizara su actividad económico productiva.

Pretendía trabajar con más de 55 mil pequeños y medianos productores y campesinos organizados en cooperativas, ofreciendo pagar “US$1.25 por kilo, mientras que los mataderos privados pagan menos de un US$1 por kilo, como precio promedio al productor”.

El proyecto nunca se ejecutó. En parte, porque como el mismo estudio reconoce, “se han presentado restricciones o trabas a los productos industriales de carne procedentes de Nicaragua, en todos los países con los que se tiene Tratados de Libre Comercio”, además que “pondría a prueba la capacidad de extracción del hato nacional, al forzarle con la extracción adicional de 120,000 reses por matadero, a las ya extraídas 980 mil cabezas por año”.

Otra posibilidad más pragmática es que la inversión que venía haciendo Su Karne para construir su propio matadero, les mostrara que habían llegado tarde a la rueda de inversión, por lo que era mejor retirarse, en especial, siendo que no hay suficiente ganado para tanto matarife.

Alba Puertos

En el primer trimestre del 2013, la vicepresidencia de Albanisa recibió un plan de negocios, un documento de 48 páginas, en el que se detallaba la creación de ALBA Puertos, unidad de negocios que contaba con un financiamiento aprobado de US$22.3 millones para construir un puerto en Bilwi, y una isla artificial para que bajaran los turistas y se descargaran hidrocarburos.

De paso, se señalaba la necesidad de que se construyera una carretera de todo tiempo, (de 200 kilómetros de longitud, que llegara hasta Rosita, según Rafael Paniagua), que comunicara a la ciudad (y al puerto) con el resto del país; y se detallaban los planes para crear una zona franca que complementara las ganancias del negocio.

Los cálculos a ese momento dibujaban ingresos por US$5.3 millones anuales, durante 10 años, si lograban manejar al menos el 15% de los 22,000 contenedores que salen por Puerto Limón (Costa Rica) y Puerto Cortés (Honduras), así como hacerse cargo de la importación de petróleo y derivados, con proyecciones del 2014 al 2028.

Aunque los datos disponibles no detallan qué pasó con la decisión de construir el puerto en la principal ciudad del Caribe norte, declaraciones de Virgilio Silva, presidente ejecutivo de la Empresa Portuaria Nacional (EPN), señalaban en enero de 2016 la necesidad de invertir US$40 millones para construir el puerto en Bilwi.

Criando gusanos de seda

Entre los planes más exóticos destaca el de criar gusanos de seda. El plan de negocios en poder de Confidencial, elaborado en mayo de 2014, detalla un proyecto que requería una inversión inicial de US$577,361 con dos posibles fuentes de recursos: o “solicitar fondos de cooperación a la Unión Europea para financiar hasta el 75% del proyecto”, o que lo aportaran los dos socios, siendo el otro la panameña Kaia Bioingeniería S.A.

El sitio web de la citada empresa canalera no menciona que se dedique a la crianza de gusanos de seda, ni refiere que estuviera pensando desarrollar proyecto alguno en Nicaragua, pese a que en 2013, también se habían planteado crear una empresa que convirtiera a Nicaragua en un trampolín para exportar a los países del Alba, parte de los equipos científicos que elabora Kaia.

La crianza de gusanos comenzaba con un proyecto piloto en el que se instalaba un vivero de mil metros cuadrados, para capacitar a la mano de obra, y convencer a los campesinos de las ventajas de dedicarse a criar los animalitos, por lo que podrían ganar hasta 350 dólares mensuales.

Desde luego, las ganancias eran mayores para los dueños del proyecto, que se veían acumulando US$2.2 millones en cinco años, gracias a las ventas de hilo, aceite, aceite hidrolizado y alimento concentrado que esperaban poder colocar en Italia, Argentina, Brasil, Japón y Nicaragua, entre otros mercados.

Aunque la recomendación fue que se le diera ‘luz verde’ al proyecto, porque “no requiere grandes inversiones para el productos”; porque “el mercado es amplio y garantiza la venta de todo lo producido”, y “los resultados financieros son altamente satisfactorios”, no parece que al final hayan tratado de ganarse el US$1.1 millones que le habrían correspondido como dueños del 50% de las acciones de la empresa.

Las empresas de “Chico” López

El plan para redimensionar la Distribuidora Plutón Sociedad Anónima (Displutonsa) en el segundo semestre de 2012 –según fuentes de Albanisa, esta empresa fundada en abril 2001 está vinculada al vicepresidente de Albanisa, Francisco “Chico” López–, requería una inversión inicial de casi US$685,000 por parte de ALBA Caruna.

Esta unidad de negocios se encargaría de la renta de vehículos, (Sedán a US$25 por día; camionetas de tina a US$30; microbuses a US$40, y camionetas tipo Station Wagon a US$50 por día); del mantenimiento de las 15 casas y oficinas que forman parte del ‘Centro Financiero del ALBA’, así como de la vigilancia y protección de activos y personal.

En el Plan de Negocios de lo que también se denomina ‘Plutón Rent a Car’, que contaba con 26 vehículos, se lamenta que las empresas del ALBA han pagado una o ninguna cuota en concepto de alquiler de los vehículos que les fueron entregados entre 2008 y 2010, por lo que se urge proceder a la recuperación.

A noviembre del 2012, Plutón SSF estaba perdiendo clientes, por lo que tenían 30 vigilantes en planilla que no estaban cubriendo ningún objetivo. A pesar que todos sus clientes son del ALBA, la empresa arrastra cuentas por cobrar por C$4.1 millones, además que ellos han hecho aportes por C$10.8 millones a las otras empresas de Displutonsa, y del ALBA, que necesitan recuperar.

El plan de negocios para reflotar a Mayco Tecnosa Sociedad Anónima (Matecsa), que contiene información cortada a agosto del 2013, detalla que la empresa del ingeniero Francisco “Chico” López reportaba pérdidas casi todos los meses, por lo que arrastraba una deuda de US$2 millones, de los que US$433,666 debían pagarse de inmediato.

La solución sugerida fue que se le otorgara un préstamo por esa cantidad, a pagarse en cinco años, con una tasa de interés del 8% anual. El plan para recuperar la inversión depende de que las empresas del ALBA le compren materiales de construcción, así como el resto del mercado nacional.

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Una imprenta

Otro plan de negocios propuso inyectar recursos a otra empresa, propiedad de tres ciudadanos particulares, cuya sede está en el edificio de la Central Sandinista de Trabajadores (CST-JBE).

El documento denominado ‘Plan Editronic’, contiene una propuesta de alianza entre ‘Ediciones Electrónicas Nicaragüense S.A.’ y Displuton, que requería de un aporte inmediato de US$205,000 para comenzar a hacer frente a deudas por US$173,550. La propuesta contemplaba que Displuton se quedara con el 60% de las acciones de Editronic, detallando cómo la harían crecer.

El hotel de Edén Pastora

El proyecto denominado ‘Hotel La Roca – Edén Pastora’ también fue considerado por la vicepresidencia de Albanisa. Aunque no se especifica su ubicación, sí se señala que tendría 10 bungalós, 10 villas y 35 habitaciones, así como piscina e internet.

La obra requería una inversión de US$1.45 millones, de los que el solicitante aportaría US$430,000 (el costo del terreno más los costos financieros), esperando que Albanisa le facilitara el millón restante a 10 años de plazo, con una tasa de interés del 8%.

Un auditor que no se identifica, recomienda rechazar la solicitud de crédito, entre otras razones, porque algunas de las cifras proyectadas mezclan indistintamente córdobas y dólares, lo que imposibilita hacer un análisis serio de la propuesta presentada, así como de su viabilidad financiera.

A partir de ahí, el plan de amortización presentado, tampoco es realista, ya que supone que el primer abono a pagar será de US$3,328 cuando en realidad debería ascender a US$83,997.93. De paso, el auditor encuentra que “no podemos afirmar si los porcentajes que se presentan para calcular nóminas, situación de altas y bajas, se corresponden a un manejo de este tipo de industria hotelera”, por lo que la conclusión es que “el plan no es viable en estos términos”.

El autódromo de Managua

El 4 de febrero de 2013, Héctor Obando y Francisco Narváez, en representación de Albanisa, se reunieron con Domingo Carranza y Alex Cajina, del Instituto de Previsión Social Militar (IPSM), para evaluar el ‘Plan de Visión’, presentado por Clive Bowen, Director-Gerente de Apex Circuit Design, empresa consultora de diseño de pistas de carrera, con sede en Inglaterra, y reconocida por la Federación Internacional de Automovilismo (FIA).

Se trata de una pista de carreras de 2.5 kilómetros de extensión, prevista a construirse a orillas del lago, y complementada con una “serie de unidades de negocios asociados a la actividad automovilística, como apartamentos y marina, pista de motocross, escuela de manejo, etc.”.

En la minuta preparada al final de la reunión, se indica que “los flujos consolidados consideran un subsidio de US$10.0 millones, lo cual es una premisa muy optimista”. Un informe preparado por KPMG, dice respecto a esta donación, que ellos han “sido informados por el cliente de esta contribución”.

Pensando en las estrategias de inversión, los dos hombres de Albanisa y los dos del IPSM considerar la posibilidad de ‘tercerizar’ “la construcción y operación de pista F3 y motocross, por medio de escuderías como Ford, Ferrari, y otros”. Asimismo, tercerizar la “construcción y operación de los apartamentos y marinas, con grupos de inversionistas extranjeros y/o nacionales como el Grupo Pellas, Grupo Cohen o Grupo SIMAN”.

De forma pragmática, KPMG les indica que hará falta que Albanisa invierta primero, para convencer a los otros socios comerciales “que solo se comprometerían a invertir en el proyecto una vez que se tenga un activo real y concreto”.

Han transcurrido más de tres años desde esa reunión, pero hasta ahora, no se ha escuchado el rugir de motores de ningún bólido.

El algodón ‘peruano’

El Grupo ALBA, a través de Albalinisa, también exploró la posibilidad de recuperar parte del antiguo auge algodonero del occidente del país, conformando en Managua el dos de junio de 2011, la sociedad Algodones de Nicaragua Sociedad Anónima (Algonisa).

La sociedad, que estableció su domicilio en Chinandega, instalaría y administraría una planta industrial adscrita al régimen de zona franca, donde desmotarían algodón para vender todos los subproductos que se derivaran del proceso.

La ejecución del proyecto estaría a cargo de un consorcio privado formado por cuatro grupos de productores bajo la figura jurídica de sociedad anónima con un aporte 400 manzanas cada grupo. La junta directiva estaría integrada por Haroldo Montealegre Lacayo, presidente; el vicepresidente Ramiro Velásquez, de Albalinisa; Enrique Gasteazoro como tesorero, y Gustavo Argüello como secretario.

Los planes contenidos en el documento ‘Reactivación del algodón en Nicaragua’, de junio de 2011, señalaban una ganancia esperada de US$1,216.7 por manzana cultivada, por lo que los US$3.4 millones resultantes de sembrar 1,600 manzanas, bastarían para enfrentar las obligaciones financieras derivadas del préstamo de US$2.45 millones que pedirían a Alba Caruna, para juntarlos con los aportes de US$638,000 que harían los socios.

Como prueba de la ventaja con que esperaban operar, el documento detalla que “la siembra piloto deberá ir exenta de impuestos. A futuro lo que se venda, podrá ir en régimen de zona franca, o régimen similar. Las autoridades nacionales implementarán un “Programa Nacional para la Erradicación del Picudo”, el cual se deberá hacer cumplir a través de las instituciones correspondientes”.

Una parte significativa de la parte del documento dedicado a describir las características de la planta de algodón, fueron copiadas de la presentación ‘Cultivo de Algodón’, hecha por el ingeniero Rodolfo Vilela Vargas, de la Gestión de Unidades Agropecuarias, de la Universidad Señor de Sipán, en Lambayeque, Perú. Una muestra de ello es el inciso ‘Exigencia en Clima’, en el que se detalla que “el cultivo del algodón es típico de las zonas cálidas y se ha adaptado bien a las condiciones climáticas de nuestra Costa peruana (sic) especialmente en nuestro valle de Ica sobre todo las variedades tangüis y algodón Híbridos (sic)”.

(Mañana: La deuda de Caruna pasa a Albanisa)